Olvidar es querer borrar algo que fue escrito con tinta invisible.
Olvidar es llorar hasta que los colores cambien.
Olvidar es petrificarse en un sinfín se significados prematuros.
Olvidar es adaptarse al recuerdo.
Olvidar es amoldarse a lo in entendible.
Olvidar es aprender a no pensar en ciertas cosas.
Olvidar es pensar en lo que sigue.
Olvidar es saber que mañana olvidaras de nuevo.
domingo, 3 de octubre de 2010
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Madera y Viento
Ahora tu cabellera de sol viene hacia mí con lo tan deseado, y tomo tu mano. Vigente y en silencio, suspiro en tu hombro sin exhalar el pasado.
Tus hombros delgados manchados en ociosa espera, desesperan por los audaces poros que lloran tu tranquilidad.
Caminemos juntos un rato, el río esta vez esta calmo. Tu cadera de madera y viento, me llama. Y cuan velero de velas agujereadas, me acerco de a poco, de a poco. Y vos me miras, como conociendo mi pasado. Esperando zurcir los orificios de una bandera que solo necesita tiempo para que el viento de tu cadera lo haga marchar.
Tus hombros delgados manchados en ociosa espera, desesperan por los audaces poros que lloran tu tranquilidad.
Caminemos juntos un rato, el río esta vez esta calmo. Tu cadera de madera y viento, me llama. Y cuan velero de velas agujereadas, me acerco de a poco, de a poco. Y vos me miras, como conociendo mi pasado. Esperando zurcir los orificios de una bandera que solo necesita tiempo para que el viento de tu cadera lo haga marchar.
martes, 24 de agosto de 2010
De a ratos.
Hoy camine por la peatonal y mire el suelo para no cruzarme con tu mirada coincidente.
El viento frotaba mi cara al tiempo que mi nariz se escondía tras mi bufanda marrón.
Era inevitable pensar en vos. Pase por un negocio de ropa y la música que salía de allí me hizo ahondar en los recuerdos.
Entonces empecé a mirar para todos lados, para ver si te encontraba. Di la vuelta a la peatonal con la esperanza de verte dentro de algún local, sentada en una plaza, o tomando un té dentro de una estación de servicio. Solo para que un instante tuviera sentido. Pero no te vi. Entonces volví a mi casa con los pensamientos rotos.
Después de un rato el sol brillo en tu rostro imaginario. ¡Hey! Que hermosa sos cuando te pienso, y como llueven las estrellas si se que estas feliz. No me importa la ausencia ni los demás. Yo te quiero como sos, una caja cerrada que dispara luz por las pequeñas hendiduras que el amor le ah provocado.
¡Hey! Espero que sepas que estoy para vos, y que pese al los errores no miro para atrás.
Y cuando busco el consuelo, ni tus palabras me alcanzan por que tus ojos manchados en el aire no existen. Mis lágrimas ya secaron y ahora quiero abrazarte y decirte que no importa nada. Ni el, ni ella. Solo nosotros en pensamientos del tiempo.
El viento frotaba mi cara al tiempo que mi nariz se escondía tras mi bufanda marrón.
Era inevitable pensar en vos. Pase por un negocio de ropa y la música que salía de allí me hizo ahondar en los recuerdos.
Entonces empecé a mirar para todos lados, para ver si te encontraba. Di la vuelta a la peatonal con la esperanza de verte dentro de algún local, sentada en una plaza, o tomando un té dentro de una estación de servicio. Solo para que un instante tuviera sentido. Pero no te vi. Entonces volví a mi casa con los pensamientos rotos.
Después de un rato el sol brillo en tu rostro imaginario. ¡Hey! Que hermosa sos cuando te pienso, y como llueven las estrellas si se que estas feliz. No me importa la ausencia ni los demás. Yo te quiero como sos, una caja cerrada que dispara luz por las pequeñas hendiduras que el amor le ah provocado.
¡Hey! Espero que sepas que estoy para vos, y que pese al los errores no miro para atrás.
Y cuando busco el consuelo, ni tus palabras me alcanzan por que tus ojos manchados en el aire no existen. Mis lágrimas ya secaron y ahora quiero abrazarte y decirte que no importa nada. Ni el, ni ella. Solo nosotros en pensamientos del tiempo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)